Descubriendo el amaranto

Buenos días a todos.

Hoy cumplo los deseos de una seguidora, Iris, del blog “Cuentos de un mundo descosido ” quien me sugirió que hablara del amaranto. Se trata de un alimento poco común en España, pero que, como sucede con la quinoa, las semillas de chía o la avena, cada vez cobran más protagonismo en nuestros platos, y por ello desde aquí queremos hacerles una entrada.

ORIGEN Y CULTIVO

Según evidencias arqueológicas, se cree que esta planta es originaria de México, concretamente de Puebla. Es una planta que pertenece a la familia de las amarantáceas, a cuyas subfamilias pertenecen por ejemplo, la quinoa, la remolacha o la espinaca.

hoja del amaranto

El amaranto se ha cultivado desde Arizona y Nuevo México (Estados Unidos), hasta en países como Bolivia y Perú, extendiéndose posteriormente por toda la geografía sudamericana.

Es una planta que se adapta muy bien a todo tipo de suelos y climas, y soporta muy bien la escasez de agua. Normalmente tiende a hibridarse con malezas y arbustos, por lo que su cultivo debe estar muy controlado para obtener una semillas puras.

PROPIEDADES NUTRICIONALES

Una de las principales ventajas de este alimento, es que se aprovecha tanto la hoja como la semilla o el grano.

Fuente: Pinterest

Fuente: Pinterest

En el caso del grano, este se considera un pseudocereal, al igual que sucede con la quinoa, pues nutricionalmente es similar a los cereales pero botánicamente no puede englobarse como tal dentro de ellos.

Esta parte de la planta posee un elevado contenido proteico, hasta un 18% (en el caso del maíz, el arroz o el trigo ronda solamente el 10-13%). Destaca además su buen perfil de aminoácidos, sobre todo por su riqueza en lisina, la cual no suele estar presente en casi ningún cereal.

Además, el 50% de su peso lo constituye el almidón, un importante carbohidrato energético y de almacenamiento así como grasas insaturadas. Concretamente, es rico en ácido oleico y linoléico, dos ácidos grasos que ayudan a prevenir patologías cardiovasculares, ya que disminuyen los niveles de triglicéridos y de colesterol LDL (comúnmente conocido como “colesterol malo”).

Si hablamos de la hoja de amaranto, también debemos mencionar su elevada riqueza proteica, sobre todo en la fase de florecimiento. Además, sus fuentes antioxidantes (provitamina A y vitamina C), ayudan a prevenir la oxidación celular; y su contenido en minerales tan diversos como el hierro, el calcio y el magnesio complementan una alimentación equilibrada. Finalmente, decir que posee fibra en moderadas concentraciones, por lo que resulta útil para personas con problemas de estreñimiento.

RECETAS

Al no tener gluten, el amaranto es un alimento que puede ser consumido por personas celiacas. A continuación os dejo unas cuantas ideas para usarlo en vuestras cocinas:

– Albóndigas con amaranto sustituyendo el pan rayado. Me habló de esta receta Iris, la lectora que sugirió que hablara del amaranto. Dijo que la quedaron muy jugosas.

– “Dulce de alegría”: un plato muy popular en México en el que se emplean, además de las semillas de amaranto, nueces, miel y pasas.

Fuente: Pinterest

Fuente: Pinterest

– Tortilla de hoja de amaranto (similar a una tortilla de espinacas).

– Ensalada de salmón ahumado, aguacate y amaranto.

– Galletas de amaranto.

CURIOSIDADES

* El nombre de amaranto significa “vida eterna” ya que crece en tierra poco fértil y con una mínima cantidad de agua.

* Una sola planta de este vegetal puede dar lugar a un millón de semillas.

* Al no tener gluten, su harina no puede emplearse para elaborar pan, a no ser que se mezcle con otras harinas panificables como la de trigo.

* ¿Sabéis qué dos alimentos son consumidos por los astronautas por su elevado aporte nutricional y energía? La tortilla y el amaranto. La tortilla se consume casi a diario mientras que el amaranto es tomado una vez por semana como mínimo.

Espero que os haya gustado la entrada de hoy y que, como yo, hayáis descubierto un alimento nuevo (si es que no lo conocíais ya). Y ya sabéis, como siempre os digo, cualquier sugerencia o duda será recibida de gran agrado.

Un saludo!

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Cocina para hijos vagos que se dan cuenta que un día se independizarán y no tienen ni idea de cocinar: “Pollo asado con verduras”

Buenas tardes a todos.

Ya es hora de ir preparando la comida o al menos, ir pensando qué podemos cocinar. Pues para todos aquellos que cada vez vamos acercándonos más a ese apasionante mundo, os traigo una receta sencillísima que seguro todos hemos comido y comemos de manera habitual. Se trata de pollo asado con una guarnición de verduras también asadas para acompañarlo.

Vamos a ello.

INGREDIENTES (4 PERSONAS)

– Un pollo asado: 1Kg. 200 gr. aproximadamente

– Zanahoria: 200 gr.

– Patata: 400 gr. en crudo.

– Cebolla: 80 gr.

– Ajo: 40 gr.

– Aceite de oliva: 40 gr. (4 cucharadas soperas)

– Tomillo: al gusto.

– Laurel: un par de hojas.

– Agua: 500 ml.

ELABORACIÓN

Lo primero de todo es limpiar el pollo, y seguidamente, lavar, cortar y pelar las hortalizas. Vamos precalentando el horno a 200 ºC durante 10 minutos. Pasado ese tiempo, introducimos todos los ingredientes, incluídos el agua, el tomillo y el laurel. Durante 50 minutos aproximadamente, doramos el pollo con la piel hacia abajo.

Transcurrida casi una hora, bajamos el horno a 170 ºC y damos la vuelta al pollo hasta que quede dorada la piel.

Ese será el momento de sacar nuestra receta y emplatar.

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Ideal si lo tomamos de segundo plato en una comida y elegimos una verdura de temporada (espinacas, judías verdes o repollo) para empezar nuestro menú.

Facilísimo, ¿verdad? Pues ya sabéis, si os decidís a hacerla, podéis plasmar vuestras impresiones aquí, en Dsobremesa. Estaré encantada de recibir vuestros comentarios.

Un saludo!

Descubriendo las semillas de chía

Buenos días a todos.

Hoy en Dsobremesa os voy a hablar de un nuevo descubrimiento alimentario: las semillas de chia. Seguro que muchos de vosotros las conocéis y las habéis incorporado ya a vuestras vidas, pero para los que no, en esta entrada vamos a hablar un poco más de ellas y a descubrir sus sorprendentes características.

ORIGEN DE LAS SEMILLAS DE CHÍA

La Salvia Hispánica o chía empezó a ser cultivada por los aztecas en zonas de México y Guatemala, es por ello por lo que este alimento se conoce desde los tiempos precolombinos.

Fuente: Pinterest

Fuente: Pinterest

Pertenecen a la familia de la menta, tomillo, romero u orégano y, por tanto, se trata de una herbácea y no como muchos piensan, de un cereal.

PROPIEDADES NUTRICIONALES

Su principal beneficio a este nivel radica en su riqueza en ácidos grasos omega 3, por lo que nos aporta energía en muy elevada cantidad y nos ofrece beneficios cardiovasculares. Una ración de 28 gramos/día aporta 1.450 gr de este ácido graso.

Otro nutriente reseñable es la fibra soluble (concretamente los mucílagos) que consigue otorgar sensación de saciedad y ayuda a regular la flora intestinal, además de los niveles de glucosa y colesterol sanguíneo.

Otra característica destacable es su nivel protéico (11,43 gr/día por ración de 28 gr de chía). Dado que estamos hablando de un alimento de origen vegetal, que a priori no aportan tanta cantidad de proteínas, en el caso de la chía sí lo hace y además, son de alto valor biológico.

CÓMO TOMARLAS

Screenshot_2015-04-14-22-01-48~2Multitud de preparaciones son posibles para estas semillas. Acompañando ensaladas, salsas o añadiéndolas a yogures, leche, bebidas vegetales (de avena, almendras, arroz, soja…), bizcochos, panes, mermeladas; formando puddings, flanes, galletas o en salado, hamburguesas, albóndigas o guarniciones… la variedad es infinita y podéis probarlo pues no aportan demasiado sabor a ningún plato, lo que logran es mejora su textura.

 

Cabe destacar que cuando se incorpora un líquido sobre ellas, éstas triplican su volumen. Esto es debido a los ya mencionados mucílagos de fibra soluble que contienen. Se obtiene finalmente una mezcla gelatinosa (pues al hidratarse forma un gel).

Fuente: Google

Fuente: Google

 

Así pues, enteras aportarían fibra pero si las machacamos suavemente con un mortero y las ingerimos en el momento, son ácidos grasos omega 3 lo que estaríamos añadiendo a nuestro organismo.

¿SABÍAS QUE…?

* Chía procede de la palabra “chian”, que significa “oleoso” o “aceitoso” en una lengua azteca.

* En nuestro país siempre se ha conocido con el nombre de “salvia”.

* Cuenta la leyenda que los guerreros aztecas podían llegar a aguantar un día entero de lucha alimentándose única y exclusivamente con una cucharada de semillas de chía. Es por eso, por lo que hoy en día se considera un “superalimento”.

* Las semillas de chía no contienen gluten, por lo que son aptas para celiacos.

* Todas las semillas (de lino, de amapola, de sésamo, las pipas de girasol, de calabaza, bayas de Gogi…), incluidas, por supuesto, las de chía, son comestibles y son de los pocos alimentos que conservan intactas sus propiedades nutricionales pues se consumen sin refinar, de manera íntegra.

CONCLUSIONES

No podemos ni debemos considerar estas semillas (ni ningún otro alimento) como un SUPERALIMENTO, lo primero porque es un término engañoso que suele lanzar la industria por motivos más que evidentes; y lo segundo, porque ningún alimento posee tales beneficios para ser considerado como tal.

Así mismo, decir que estas semillas deberían consumirse en más altas cantidades para aportar mayores beneficios nutricionales (eso no significa que no posean lo anteriormente citado, pero sí es verdad que una ración normal de chía (28 gr) no aportaría tanto omega 3 por ejemplo como una ración de 150 gramos de salmón).

Espero que os haya resultado útil la entrada de hoy, que consumáis chía (si es que aún no lo hacéis) pero sin pensar que éstas son la panacea a nivel nutricional. Usemos el sentido común.

Un saludo!

Fuentes:

http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/curiosidades/2010/07/15/194375.php

http://blogs.20minutos.es/el-nutricionista-de-la-general/tag/salvia-hispanica/

 

 

 

“Cocina para hijos vagos que se dan cuenta que un día se independizarán y no tienen ni idea de cocinar”: pescadilla marinada

Muy buenas tardes a todos.

Vamos con una nueva entrada de cocina fácil para todos aquellos que por falta de tiempo, de interés o porque siempre nos lo han hecho, no solemos entrar mucho a los fogones.

Esta receta que os traigo hoy es de las más sencillas y a la vez agradecidas en cuanto a sabor que he hecho pues con muy poquito, se consigue un gran resultado.

INGREDIENTES (RACIÓN):

– Pescadilla: 300 gr.

– Ajo: medio diente de ajo.

– Perejil: dos ramitas frescas.

– Limón: el jugo de medio limón.

– Aceite de oliva virgen extra: 10 ml. (una cucharada sopera)

– Vinagre de manzana: 5 ml. (una cucharada de postre)

– Tomate: un tomate.

ELABORACIÓN:

Lo primero de todo es pedir en nuestra pescaderia habitual que nos limpien y corten en rodajas la pescadilla.

Preparamos la vinagreta:

Picamos finamente el ajo y posteriormente deshojamos y hacemos lo propio con el perejil. Unimos ambos ingredientes y añadimos el zumo de limón. Mezclamos bien. Ahora incorporamos el aceite de oliva, y seguimos homogeneizando. Finalmente es el turno del vinagre. Ya tenemos lista nuestra vinagreta.

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El siguiente paso es bañar la pescadilla en crudo con esta rica salsa y dejar dos horas en la nevera para que se impregne bien de todos los sabores. Este paso se llama marinar.

ATT_1426541358266_imageUna vez transcurrido este tiempo, precalentamos el horno a 180 º C e introducimos nuestra preparación, dejando que se haga unos 10 minutos aproximadamente.

Para acompañar el pescado yo he elegido el tomate salpicado también por la vinagreta.

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Se trata de un plato muy apropiado tanto para la comida como para la cena, así que ya sabéis, si lo probáis me decís que os ha parecido.

Un saludo!

 

 

Diccionario nutricional: dieta

Buenos días a todos.

Hoy empezamos por el principio. En el campo de la nutrición y sobre todo, en el de la dietética, la palabra dieta es uno de los primeros pilares teóricos y prácticos que aprendemos los profesionales de este mundo. Podríamos decir que junto con el ejercicio físico son la base de un estilo de vida saludable.

Pero, ¿realmente usamos este término con propiedad, o hablamos de dieta solamente asociada a la pérdida de peso?

QUÉ ES UNA DIETA

Según la RAE posee varios significados:

1. Régimen que se manda observar a los enfermos o convalecientes en el comer y el beber.

2. Privación completa de comer.

3. Conjunto de sustancias que regularmente se ingieren como alimento.

Aquí en Dsobremesa nos quedamos con ésta:

“Conjunto de sustancias alimenticias que componen el comportamiento nutricional de los seres vivos”. (http://definicion.de/dieta/)

Es evidente por tanto, que todo el mundo seguimos una dieta pues todos nos alimentamos diariamente. La cuestión es saber elegir la más adecuada para cada uno de nosotros y de nuestras necesidades.

Así surgen muchos tipos de dietas:

* DIETA HIPOCALÓRICA

Este tipo de dietas, como su nombre indica es baja en calorías, concretamente está compuesta por un número de calorías inferior a la que una persona necesita en reposo. Por eso, están indicadas normalmente para aquellas personas que quieren bajar de peso por motivos de salud (sobrepeso, obesidad, diabetes, hipercolesterolemia…) o bien por motivos estéticos.

Fuente: Google

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Hay que decir que en este tipo de dietas no se elimina ningún grupo de alimentos, simplemente aparecen en cantidades mínimamente necesarias. Si se sigue correctamente, ofrece buenos resultados pues desaparece el efecto rebote. Esto es debido a que se come de todo de manera equilibrada.

* DIETA HIPERPROTÉICA

Fuente: Google

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Dieta caracterizada por el elevado consumo de alimentos ricos en proteínas y por el descenso en el consumo de alimentos ricos en carbohidratos y en grasas. Es usada normalmente por culturistas o deportistas que quieren aumentar su masa muscular y bajar su nivel de grasa al máximo. Sus recomendaciones deben estar prescritas por especialistas en nutrición deportiva.

Evidentemente este tipo de dietas no es indicado para la población general, aunque se hayan extendido ciertas “dietas milagro” con dichas características, pues su peligrosidad está más que demostrada: daña el riñón y el hígado, además puede dar lugar a problemas digestivos debido, entre otros, a la ausencia de fibra en la dieta. Por añadir un efecto más, existe el riesgo de padecer descalcificación ósea.

* DIETA DISOCIADA

Se trata de una dieta que separa alimentos dentro de una misma comida, teniendo en cuenta sus principales componentes. Existen varios modelos, pero normalmente se trata de evitar mezclar grasas y proteínas, con carbohidratos.

Fuente: Google

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¿De dónde viene dicha idea de dieta?

Algunos “especialistas” asocian que cada macronutriente requiere un pH diferente en el estómago para su correcta digestión, por lo que según ellos, es recomendable separarlos en las comidas para su correcta asimilación.

Algunos de los efectos negativos de esta dieta es un déficit vitamínico, mineral y calórico, con la consiguiente gravedad que ello supone: irritabilidad, insuficiente descanso, problemas digestivos, debilidad, falta de energía, anemia, contracturas musculares…

* DIETAS TERAPÉUTICAS

En este apartado encontramos infinidad de dietas:

– Dieta basal

– Dieta en la insuficiencia renal.

– Dieta controlada en sodio.

– Dieta en la diabetes.

– Dieta en el paciente oncológico.

– Nutrición enteral y parenteral.

Cada una de ellas está indicada para tratar una patología o en el caso de la dieta basal, constituye el último escalón de una dieta progresiva para el paciente hospitalario.

Ya hemos hablado de lo que es una dieta y los tipos que existen de manera muy resumida. Ahora vamos a hablar de lo que NO es una dieta.

QUE NO ES UNA DIETA

Una dieta no es aquella que te promete una rápida pérdida de peso sin esfuerzo. Si ese es su principal reclamo, huye despavorida porque acabarás pagándolo caro (y digo bien, cuando hablo de pagar).

Una dieta no es aquella que aparece plasmada en programas de televisión, revistas de moda, folletos de publicidad o en carteles que promocionan un producto y en la que te garantiza que no pasarás hambre. Porque “¡Ay amigo/a!” sí que lo vas a pasar…

Una dieta no es la que está prescrita por alguien ajeno al mundo de la nutrición, que haciendo uso del tan afamado término “intrusismo” se sube al carro de la desesperación de los que quieren perder peso. Importante saber dónde vas y quién te está asesorando para perder peso. No dudes en preguntar por su titulación, y mi consejo es que si no se trata de un técnico en nutrición y dietética o un diplomado en lo mismo, no sigas adelante.

Una dieta no es aquella en la que se te obliga a tomar productos para conseguir un determinado peso en un determinado periodo de tiempo. Los buenos profesionales nunca te hablarán de semanas, meses o años pues está en tí en mayor medida, llegar a tu peso deseado. Cambiar de hábitos no es fácil y, por supuesto, no será a corto plazo, ya que conlleva modificar un estilo de vida que seguramente lleve implantado mucho, mucho tiempo.

Y, por último, una dieta nunca pondrá en riesgo tu salud eliminando de ella determinados alimentos y potenciando el consumo preferente de otros. Un buen profesional adaptará dichas pautas a tu estilo de vida, a tus gustos, a tus patologías/alergias o intolerancias (si las tienes) y a tus necesidades calóricas.

Espero que os haya quedado claro qué es y qué no es una dieta y que si tenéis cualquier duda, sugerencia o comentario, la hagáis aquí en Dsobremesa. Estaré encantada de recibiros 😉

Un saludo!

El embarazo y sus necesidades nutricionales

Buenos y fríos días a todos.

Hoy voy a tratar un tema nada tratado en Dsobremesa: las necesidades nutricionales durante el embarazo.

Para las que ya habéis sido madres o las que estáis en proceso de serlo, seguramente sabréis que la relación con la comida durante este periodo cambia totalmente desde que se sabe la feliz noticia. Así que seguir una alimentación correcta y equilibrada es fundamental en esta etapa fisiológica.

Fuente: Google

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Hemos de decir que no hay que obsesionarse, simplemente adaptar los nutrientes y el aporte energético a esta nueva situación que durará entre 7 y 9 meses normalmente.

ALIMENTACIÓN ANTES DEL EMBARAZO

Dado que el periodo más crítico para la vida del bebé son las primeras semanas que siguen a la fecundación del óvulo de la madre por el espermatozoide del padre, es importante alejar hábitos no saludables como el tabaco, alcohol, drogas y por contra, tomar unas medidas alimentarias básicas para que el bebé siga adelante. Éstas serían:

* Incluir 5 raciones de frutas y verduras diarias. Dicha pauta es similar a cualquier situación vital.

* La fibra dietética debe aparecer en la dieta en cantidad suficiente, no sobrepasando los 30 gramos diarios para que no impida la absorción de determinados nutrientes.

* El aceite de oliva deberá ser la fuente principal de grasa, evitando la mantequilla, margarina o manteca de cerdo.

* Incluir calcio en forma de 3-4 raciones diarias. La mejor opción son la leche y los productos lácteos desnatados.

* Consumir alimentos ricos en ácido fólico, por ejemplo las verduras de hoja verde, calabaza, guisantes verdes…así como en hierro. En este caso las carnes, frutos secos y cereales enriquecidos serían los que más aportarían.

* Beber 2 litros de agua mínimo.

NECESIDADES NUTRICIONALES DURANTE EL EMBARAZO

Vamos a ir desarrollando este apartado por nutrientes:

1.Energía

El organismo de la mujer va a dar cabida a un nuevo ser por lo que su cuerpo va a necesitar un aporte extra de energía debido fundamentalmente al aumento de su metabolismo basal y a su gasto energético (provocado por el aumento de peso).

Como curiosidad decir que el gasto energético durante todo el embarazo rondaría las 80000 Kcal, estos son unas 290 Kcal/diarias. Evidentemente estos datos variarán en función del ritmo de desarrollo del feto en cada mujer.

Así que una dieta óptima para una mujer embarazada debe aportar entre 1800 y 2500 Kcal. al día. (Datos para una mujer con un IMC de normopeso y con un solo feto).

2.Proteínas

Macronutrientes de presencia imprescindible dada su importancia en todos los procesos de síntesis de tejidos, incluídos el crecimiento del feto, la formación de la placenta y desarrollo de senos y útero.

Un 12 % aumentan las necesidades de proteínas durante el embarazo y durante el segundo trimestre aumentan de 1 gr./Kg/día a 1.5 gr/Kg./día.

Para asegurarse un correcto aporte de protéico, lo ideal sería consumir la mitad de origen vegetal (procedentes de legumbres y cereales principalmente) y la otra mitad de origen animal (carnes, pescados, huevos y lácteos), éstas últimas, de mayor calidad nutricional.

3.Grasas

Formarán las membranas celulares e intervendrán en el desarrollo cerebral del bebé. Por ello, la cantidad de estos macronutrientes diarios en la dieta de la embarazada deberá ser de 90 gramos.

Lo más recomendado será no abusar de las saturadas y optar preferiblemente por las monoinsaturadas y poliinsaturadas. Los consejos en cuanto a grasas son similares respecto al resto de la población; sin embargo, hacer hincapié en la necesidad de incrementar en 3 raciones semanales el consumo de pescado azul (salmón, sardinas, atún, boquerones, trucha…), ricos en omega 3.

4.Hidratos de carbono

Su función energética durante el embarazo hace que se recomiende aportar un mínimo del 50% de las calorías totales diarias, aumentando a un 60% en los últimos meses de la gestación.

La falta de estos nutrientes durante este periodo se asocia a niños con bajo peso al nacer (por debajo de los 2.5 Kg.) mientras que un exceso de ellos, puede aumentar el riesgo de padecer diabetes gestacional.

La mejor opción para encontrar el equilibrio es consumir hidratos de carbono complejos, procedentes de legumbres, cereales o patata.

5.Minerales

Describiré las necesidades nutricionales de los macrominerales más importantes:

– Calcio: las necesidades de este macromineral se ven incrementadas durante el embarazo debido a que el esqueleto del feto ha de mineralizarse. Además, se van a formar los dientes del bebé. Requerimientos durante el embarazo: 1200-2000 mg/día dependiendo si se trata de un feto o de un embarazo gemelar.

– Fósforo: 1000 mg al día es lo necesario en esta etapa ya que interviene en la formación y mantenimiento de los huesos, desarrollo de los dientes, secreción normal de leche materna, metabolismo celular y formación de tejidos musculares.

– Hierro: durante la gestación la mamá acumula hierro para afrontar las pérdidas de sangre durante el parto y el bebé también lo acumula para usarlo durante su crecimiento. Así, ambos organismos deberán reunir diariamente 0,8 mg. durante el primer trimestre, 4,4 mg. durante el segundo y 6,3 mg. durante el último.

6.Vitaminas

– A o retinol: indispensable para el crecimiento y desarrollo de todos los tejidos, epitelios, mucosas y piel del bebé. Necesidades de la mujer embarazada: entre 900 y 1000 microgramos/día. Las fuentes más importantes de vitamina A son los mariscos, yema de huevo o pescados azules y las frutas y verduras de color rojo o con hojas verde oscuro.

– B9 ó ácido fólico: interviene en la formación de glóbulos rojos y participa en la síntesis de ADN, proteínas y neurotransmisores. 400-500 microgramos diarios son los aconsejables en esta etapa.

Habréis oído la importancia de que el aporte de esta vitamina esté muy bien cubierta. La razón es que su carencia puede tener graves consecuencias para la madre, como hemorragias, anemia, abortos o partos prematuros; y para el bebé (malformaciones como la espina bífida, bajo peso al nacer, nacimiento prematuro…) Es muy frecuente que el médico que lleva el embarazo prescriba suplementos y alimentos enriquecidos en este nutriente. Fuentes de B9: vísceras, verduras de hoja verde, cereales completos, frutas, frutos secos o patatas.

– B12: combinada con la B9 forman un tándem imprescindible en la formación de glóbulos rojos, síntesis de ADN y secreción de anticuerpos. Su cantidad necesaria es de 4 mg/día en mujeres embarazadas. Se encuentra en hígado de buey, pescados, huevos, carnes y lácteos.

7.Fibra dietética

25-30 gr./día como máximo es el aporte necesario para no provocar aumento de la fermentación bacteriana y acarrear gases o diarrea. Siguiendo una alimentación rica en cereales, verduras, frutas y frutos secos, lograremos sin ningún problema estos aportes.

8.Agua

El aporte de agua viene definido por las necesidades de hidratación de las células del feto, que necesitan constantemente este nutriente para crecer y desarrollarse. Es preferible elegir las aguas embotelladas pues son más seguras.

Estas son las recomendaciones más básicas y generales para la mujer embarazada y su feto. Más adelante seguiremos hablando de otras etapas fisiológicas en la mujer como es la lactancia.

Fuente: Google

Fuente: Google

Espero que os haya resultado útil esta entrada, y como siempre os digo, todos vuestros comentarios serán muy bien recibidos.

Un saludo!

Fuentes: “Manual de alimentación en el embarazo”. Marta González Caballero.

http://www.alimmenta.com/dietas/dieta-para-el-embarazo/

“Cocina para hijos vagos que se dan cuenta que un día se independizarán y no tienen ni idea de cocinar”: bizcocho casero de manzana

Buenos días a todos,

hoy vamos a aprender a hacer un rico bizcocho de manzana. Además de ser una receta sencillísima y con una fruta que está de temporada (podéis ver todos sus beneficios en esta entrada), es una alternativa de lo más saludable para desayunar, merendar o incluir en cualquier celebración.

Espero que os guste.

INGREDIENTES (4 PERSONAS)

– Harina de trigo: 300 gr.

– Azúcar blanco: 100 gr.

– Huevos: 4 unidades.

– Manzana: 200 gr. (2 piezas aproximadamente dependiendo del tamaño) (yo usé la variedad reineta, que le aporta un toque muy especial, pero podéis emplear cualquiera):

– Levadura: 10 gr.

ELABORACIÓN

Pelamos la manzana, la troceamos y la echamos a un recipiente poniéndola junto con agua a fuego bajo y lento, dándolo vueltas para que no se nos pegue. Cuando adquiera la consistencia de puré, lo retiramos del fuego y lo dejamos enfriar.

Batimos los huevos en otro recipiente y añadimos el azúcar. Después, incorporamos la harina y la levadura.

Precalentamos el horno a 180 ºC y untamos un molde para bizcocho con un poco de mantequilla y otro poco de harina (esto es para que luego se desmolde mejor).

A la mezcla anterior le unimos el puré de manzana ya frío y movemos bien hasta conseguir una preparación homogénea. Vertemos al molde y de ahí al horno, donde permanecerá aproximadamente 30 minutos. Una prueba de que está listo es metiendo un palillo, si sale seco, es que nuestro bizcocho está en su punto óptimo.

Y éste es el resultado final:

Foto: Berta Calvo

Foto: Berta Calvo

Como veis no os he mentido. Es muy, muy fácil de hacer y os va a quedar un bizcocho muy jugoso y con un toque diferente. Seguro que más de un comensal querrá repetir.

Espero que os haya gustado y ya sabéis, si queréis dejar cualquier comentario, estaré encantada de recibirlo 😉

Un saludo!

Receta saludable de la semana: “salteado de níscalos con acelgas”

Buenos días a todos.

¿Has leído acelgas y has dudado si pinchar en la entrada? Craso error. Mira por qué:

La receta saludable de esta semana trae consigo una nueva manera de elaborar estos dos productos de temporada: los níscalos y las acelgas. Ambos alimentos son muy hipocalóricos y además combinan muy bien en sabor.

Vamos a ello:

INGREDIENTES (ración):

– Hojas de acelgas: 100 gr. Si lo prefieres puedes emplear espinacas.

– Níscalos: 100 gr.

– Cebolla: 20 gr.

– Zanahoria: 20 gr.

– Leche desnatada: 20 ml.

– Pimienta blanca: un pellizco (al gusto)

– Aceite de oliva: 20 gr. (dos cucharadas soperas)

ELABORACIÓN

Limpiamos y troceamos los níscalos previamente. Una vez que están listos los reservamos. Luego escaldamos las acelgas. El escaldado es una técnica culinaria que consiste en remojar la verdura (normalmente) solamente unos segundos en agua hirviendo. Es una estupenda manera de conservar el color y los nutrientes de los alimentos. Posteriormente pasamos las acelgas a un recipiente con agua fría y las picamos en tiras finas. Reservamos también.

Por otro lado,  vamos a trocear la cebolla y la zanahoria y las vamos a saltear. En ese momento, incorporamos los níscalos e inmediatamente después, las acelgas. Mezclamos enérgicamente. Es el turno de añadir la pimienta.

Y ya finalmente, echamos la leche. Removemos toda la mezcla despacio a fuego lento durante 10 minutos.

Emplatamos. Consumir caliente.

Foto: Berta Calvo

Foto: Berta Calvo

ANÁLISIS NUTRICIONAL (ración):

* Calorías: 250.1

* Carbohidratos: 8.2 gr.

* Proteínas: 5.06 gr.

* Grasas/lípidos: 20.883 gr.

Como podéis apreciar se trata de una preparación con un contenido calórico bajo, siendo el aceite de oliva la principal fuente de calorías del plato. Combinan muy bien la vitamina K y el betacaroteno de las acelgas con la fibra y el calcio presentes en los níscalos. Es un plato muy digestivo ya que la cantidad de hongos es moderada. Ideal consumirlo como primer plato en la comida, acompañado por un pescado azul (salmón, trucha, sardinas…) y de postre, por una fruta de temporada como puede ser el mango o la naranja para aportar vitamina C.

También es buena idea tomar esta receta en la cena ya que como hemos dicho, es un plato ligero y digestivo.

Apto para personas con sobrepeso, obesidad y celiacos.

Foto: Berta Calvo

Foto: Berta Calvo

Espero que os haya gustado la receta y que os haya servido para saber que existen más preparaciones culinarias y recetas que pueden hacerse con estos afamados hongos. Además, si no sois muy amantes de las acelgas, ésta es una estupenda forma de consumirlas, pues los níscalos camuflan bastante su sabor.

Un saludo!

 

 

Receta saludable de la semana: “garbanzos salteados con cebolla caramelizada”.

Buenos días a todos.

A pesar de haber llegado ya el otoño, dsobremesa se resiste un poco más a los guisos y platos calientes. En este caso, y para demostrar que otra forma de comer legumbres es posible, traigo una receta de garbanzos de lo más original y deliciosa (¡podéis creedme!).

Allá va:

INGREDIENTES (RACIÓN):

– Garbanzos: 80 gr.

– Cebolla: 100 gr.

– Zanahoria: 20 gr.

– Tomate: 20 gr.

– Ajo: medio diente.

– Laurel: media hoja.

– Codillo de jamón serrano: 25 gr.

– Aceite de oliva: 20 gr.

– Vinagre de Jérez: 10 gr.

ELABORACIÓN:

Dejamos en remojo durante 8 horas los garbanzos con la punta de un cuchillo de bicarbonato. Al día siguiente ponemos el agua a hervir, se le quita el agua y se lavan bien los garbanzos.

Se echan las verduras y el codillo de jamón a dicho agua al igual que los garbanzos. Se tapa el recipiente. Si se hace en olla exprées, con 25 minutos será suficiente. Si se hacen en cazuela, necesitaremos casi 2 horas. Una vez tiernos los garbanzos, se escurren y se apartan las verduras y el codillo. Estos ingredientes sólo se han empleado para dar sabor a la legumbre.

Por otro lado, se corta en finos trozos la cebolla y se sofríe. Se añade el vinagre y se carameliza. Se incorporan los garbanzos y se saltean.
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Servir templado.

ANÁLISIS NUTRICIONAL (RACIÓN):

* Calorías: 225.6 Kcal.

* Carbohidratos: 16.6 gr.

* Proteínas: 5.28 gr.

* Grasas/lípidos: 20.72 gr.

Se trata de una receta cuyo aporte de carbohidratos complejos y proteínas de origen vegetal la otorgan ese calificativo de “saludable”. Además, es un plato contundente pero no demasiado calórico. Así mismo, la cebolla que acompaña a los garbanzos aporta vitaminas, fibra y antioxidantes por lo que mejora la digestión de las legumbres y ayuda a su asimilación.

Ideal consumir con un pescado blanco al horno o a la plancha, como la merluza o el lenguado; y terminar con un lácteo desnatado o con una fruta de temporada (mango, manzana, pera, melocotón…)

Espero que os haya gustado la receta, y como siempre, si os animáis a realizarla podéis contar vuestras impresiones en dsobremesa. Estaré encantada de leeros 😉

Un saludo!