Carne roja: ¿cómo y cuánta?

Buenas tardes a todos.

Hoy os traigo una entrada con la que pretendo aclarar ciertas dudas acerca de la carne roja, así como demostrar que ningún alimento es tan malo como lo pintan (estoy refiriéndome a alimentos no a productos alimenticios).

Si hablamos de carnes rojas lo estaríamos haciendo de la carne de res (de vaca), de cerdo, de ternera, de cordero y carne de buey. Aunque también existen otras carnes que podrían estar incluidas en esta clasificación, como las de caballo o las de oveja, pero su consumo en España es bastante menor, por lo general.

Fuente: Google

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PROPIEDADES NUTRICIONALES

De entre todas ellas, la cantidad de proteínas de alto valor biológico (se absorben en mayor proporción y más fácilmente) es la más destacable, pues contiene aminoácidos esenciales. Además, es una importante fuente de hierro hemo, un tipo de hierro que es más fácilmente asimilable por nuestro organismo que por ejemplo el no hemo de algunos vegetales (espinacas, acelgas…), por lo que ayuda a prevenir ciertas anemias o a tratarlas si es que se han presentado ya. Por lo general, las carnes rojas también presentan altas concentraciones de otros minerales como el zinc, el magnesio, el selenio o el fósforo; todos ellos imprescindibles para el correcto funcionamiento de nuestros músculos y sistema nervioso.

La vitamina B12 es otro de los nutrientes necesarios que se encuentra en mayor cantidad en la carne roja que en otro tipo de alimentos. Ésta vitamina es fundamental para la formación de glóbulos rojos.

CARNES ROJAS vs. CARNES BLANCAS

Ambas carnes se distinguen de manera visible por el color de sus fibras, determinado por el nivel de mioglobina que posee cada animal. Por ello, cuanta más mioglobina posee una carne, más roja será y cuanta menos, más blanca se verá.

Fuente: Google

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Mucha gente cree que “la carne blanca es más saludable que la carne roja”. Normalmente se cree por ser más ligera y porque suelen asociarse a dietas para perder peso. Las carnes rojas, por lo general, están muy ligadas a celebraciones, eventos, barbacoas o grandes comilonas; hábitos que distan mucho de un estilo de vida saludable.

Pues bien, estas creencias, muchas veces descontextualizadas, sirven para alarmar a la población, ya que ni todo es blanco ni todo es negro. Como ya hemos visto, la carne roja tiene muchos beneficios a nivel nutricional, podríamos decir que incluso más interesantes que los de la carne blanca, y además posee más sabor, por lo que su consumo se hace en muchos casos, más apetecible.

Es verdad que según un estudio de 2012 de la Medical Harvard School, “comer cordero, cerdo o ternera por encima de la cantidad diaria recomendada eleva en un 18% las probabilidades de padecer una cardiopatía y un 10% de padecer cáncer”. Pero muchas veces nos centramos solamente en si una es mejor que otra, y lo que tenemos que ver es el tipo de animal que elegimos y el tipo de corte de la pieza en cuestión.

Fuente: Google

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La FDA (Food and Drug Administration) define como carne magra aquella que contenga menos del 10 gr. de grasa total, menos de 4.5 gr. de grasa saturada y menos de 95 mg. de colesterol. Al leer esto, instintivamente pensamos en las carnes blancas. Pero, existen muchos cortes de carnes rojas que entrarían dentro de esta definición:

– Solomillo y lomo de cerdo.

– Solomillo, lomo y tira de ternera.

– Parte magra de la paletilla de cordero.

Así, comparando estos cortes con otras carnes blancas:

Fuente: Listas de intercambio de alimentos

Fuente: Listas de intercambio de alimentos

Como conclusión, diremos que todos los alimentos sin excepción poseen propiedades nutricionales que les hacen ser recomendables para la población general (obviamente, salvo excepciones de patologías, ideologías…), pero siempre hay que ver más allá y no quedarse con lo primero que oímos, leemos o nos cuentan. En este caso, si consumimos carne roja (lo ideal es no superar los 70 gr./día), es preferible tomar los cortes que ya hemos mencionado, y en cualquier caso, combinarlos con carnes magras.

Espero que os haya sido útil esta entrada y si queréis, podéis dejar vuestros comentarios aquí, en Dsobremesa.

Un saludo!

Fuentes:

http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2014-06-09/carne-roja-cuanto-y-de-que-tipo-debe-comerse-para-que-sea-saludable_140937/

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Desmontando mitos: “yo para que voy a hacer ejercicio si solo quiero quitarme unos kilitos”

Esa es la frase tan lapidaria que tuve el “placer” de oír hace muy poco a un paciente que quería perder peso, pero ya me avisó de que eso de hacer ejercicio no iba con él.

Lo primero de todo, buenos días.

La entrada de hoy la inspiró este paciente pero también va dedicada a todas y cada una de esas personas piensan que solo con dieta van a perder peso; y también para aquellas que suponen que por estar “delgados/flacos” no necesitan hacer ejercicio físico.

Empecemos desmontando el mito de que “sólo con dieta puedo perder peso”.

Evidentemente todos sabemos que con una correcta dieta podemos adelgazar, y también sabemos que si hacemos más ejercicio del habitual (si antes no se hacía nada de nada y ahora empezamos a hacer ejercicio aeróbico como andar rápido, correr, montar en bici, hacer zumba…) también deberíamos perder peso.

Fuente: google

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Esto se basa en el balance energético; es decir, si ingiero menos calorías de las que necesito, adelgazo; al igual que si gasto más calorías de las que necesito, también adelgazaría.

Pero entonces, os preguntaréis ¿por qué se recomienda tanto una combinar dieta con ejercicio en la pérdida de peso?

Cuando perdemos peso a través de la alimentación y con la práctica de ejercicio físico regular, estamos perdiendo grasa y ganando masa muscular. Al ganar masa muscular, nuestra tasa metabólica basal (calorías que cada individuo necesita en reposo) estará aumentando y por tanto, quemaremos más calorías en reposo. Así, cada gramo de músculo utiliza unas 6 calorías al día para mantenerse, mientras que cada gramo de grasa, quema solamente 2 calorías diarias.

Por todo ello, si hacemos dieta pero no ejercicio, perderemos peso de forma más lenta y menos eficaz puesto que no estaremos ganando masa muscular y a medio plazo volveremos a ganar peso. Al igual sucederá si solamente realizamos ejercicio físico, en este supuesto, ganar masa muscular y perder grasa será más complicado ya que el consumo elevado de carbohidratos da lugar a un almacén en forma de grasas. Estas reservas grasas se usan como combustible después de los carbohidratos por tanto, para perder grasas sin hacer dieta hay que hacer el doble de ejercicio (en duración e intensidad).

Vamos con la segunda cuestión. ¿Estando delgado/a, tengo que hacer ejercicio?

No por estar en un peso adecuado, también llamado normopeso (IMC=18.5-24.9) vamos a estar completamente sanos. El IMC solamente relaciona el peso que debería tener un individuo si lo asociamos a su altura. Pero como todo, estos estándares no discriminan por sexo, edad, estilo de vida…por eso se quedan en una simple guía y hay que usarlos como tal.

“Tres de cada diez delgados son, en realidad, obesos”. ¿Cómo os quedáis? Pues bien, según un estudio de la Clínica Universidad de Navarra que valoró a 6000 individuos, concluyó que casi el 30 % de los mismos presentaba unos elevados niveles de grasa corporal, más asociados con los niveles de obesidad que con los de normopeso.

Fuente: Google

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Esto nos hace ver que el IMC no es infalible y como hemos señalado antes solamente debe tomarse con una guía, midiendo además otros parámetros; y que la báscula no lo es todo. Personas con un elevado índice de grasa corporal pueden presentar resistencia a la insulina, hipercolesterolemia o hipertrigliceridemia.

Por ello y a modo de conclusión, decir que estar delgado aparentemente no impide que tengas que realizar ejercicio físico, aunque para las personas “cómodas” y de pensamiento “cerrado”, esta es la mejor opción.

El ejercicio físico junto con la dieta te va a ayudar a perder peso de forma más saludable y aunque la báscula y el IMC te indiquen que te encuentras en un peso adecuado, nunca subestimes el resto de tus parámetros corporales (Indice de cintura, grasa, líquidos, masa muscular), pues también forman parte de tu salud.

Espero que os haya resultado útil esta entrada y ya sabéis, si queréis dejar algún comentario, estaré encantada de recibiros en Dsobremesa.

Un saludo!

Descubriendo la avena

Buenos días a todos.

Con la entrada de hoy he decidido incorporar una nueva categoría al blog: “Descubriendo…”. En ella, os iré contando todos los aspectos nutricionales, usos culinarios, recetas, curiosidades…de alimentos poco usuales. Así pues, tanto este artículo como este otro, ya forman parte de la nueva categoría y espero ir trayéndoos muchos más.

El tema que nos compete hoy es la avena, un cereal muy abundante en muchas zonas del mundo pero no tan consumido en España. Ahora empieza a extenderse dadas sus propiedades nutricionales y a que el aumento de alérgicos a, por ejemplo la proteína de la leche de vaca es cada vez mayor en nuestro país.

¿Queréis saber un poco más sobre este alimento? Pues no me demoro más.

QUÉ ES LA AVENA

Se trata de un cereal rico en proteínas y grasas cuyo cultivo principal se centra en las zonas de Rusia, Canadá, Polonia o Australia. En España, es el quinto cereal más cultivado y a nivel mundial ocupa el séptimo puesto. (Datos de la FAO de 2012). Su cultivo suele ser en zonas altas y frías y allí, en dichas zonas, su preparación es sencilla ya que normalmente no se muele.

Foto: Berta Calvo

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PROPIEDADES NUTRICIONALES

Lo primero que hay que destacar acerca de los nutrientes de la avena es su contenido en grasa, concretamente 7.09 gr/100 gr. de alimento. Es el cereal con mayor riqueza lipídica, pero hay que reseñar que el 65 % de sus ácidos grasos son insaturados y el 35 % lo conforma un tipo de ácido graso poliinsaturado, el ácido linoléico. Esto quiere decir que 100 gramos de avena cubren la tercera parte de nuestras necesidades diarias de ácidos grasos esenciales. Además, su consumo se ha visto relacionado con la disminución de los niveles de colesterol en sangre y del riesgo de sufrir patologías cardíacas.

Si nos referimos a las proteínas, la avena contiene 6 de los 8 aminoácidos imprescindibles para la síntesis de las proteínas. Por ello, cuanto mayor sea el número de aminoácidos esenciales, más alto será su valor biológico.

Su aporte de fibra (9.67 gr./100 gr.) es uno de los más altos si los comparamos con otros cereales como el trigo o el maíz, por lo que nos ayuda a aumentar la sensación de saciedad tras su ingesta y a prevenir el estreñimiento.

Por último destacar su contenido vitamínico y energético. En el primer caso, destacan las vitaminas del grupo B y la E, ésta última otorgandola carácter antioxidante. Y en el caso de las calorías, 100 gramos de avena, aportan 353 Kcal. lo que la hace óptima para deportistas o personas que necesitan unos requerimientos engeréticos superiores; pero también para aquellas personas que quieren bajar de peso, ya que con menos cantidad consiguen aportar nutrientes esenciales y sentirse saciados durante un largo periodo de tiempo.

Foto: Berta Calvo

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Con lo único que hay que tener especial cuidado son aquellas personas que necesitan controlar sus niveles de calcio y hierro. La avena posee elevadas cantidades de ácido fítico, un ácido orgánico que se une a estos dos minerales interfiriendo en su absorción.

USOS CULINARIOS

Al hablar de la avena se nos hace inevitable asociarla a la leche y a la harina de este cereal. Y hacemos bien pues se trata de dos alimentos muy demandados actualmente por sus propiedades.

* Leche de avena: dado que cada vez son más las personas (sobre todo los niños) que sufren intolerancias o alergias a la proteína u otros componentes de la leche de vaca, es necesario buscar alternativas a este tipo de alimento. Es por ello por lo que surgen las leches de origen vegetal. Es el caso de la leche de avena, la cual brinda macro y micronutrientes muy recomendables para nuestro organismo sin aportar colesterol.

* Harina de avena: no es apta para celíacos ya que contiene gluten (pues la avena también lo contiene). Posee un delicioso sabor a nuez y añade una textura más densa que por ejemplo la harina de trigo. Los carbohidratos de la harina de avena son de fácil digestión, por lo que este preparado suele emplearse tanto para niños, ancianos o personas con problemas del aparato digestivo.

Foto: Berta Calvo

Foto: Berta Calvo

* Copos de avena: se obtienen tras moler el cereal y hoy en día se han convertido en la forma más habitual del consumo humano de la avena.

Aunque hay que decir que fueron pensados inicialmente como cereales de desayuno, hoy en día su uso se extiende a guarniciones, tortillas, ensaladas, rebozados…

 

¿SABÍAS QUÉ…?

– Por sus mencionadas cualidades energéticas, la avena ha sido la base de la alimentación de civilizaciones como la escocesa, irlandesa o pueblos de las montañas asiáticas.

Sow your wilds out es un dicho popular inglés que significa esparce tu avena silvestre. Se acuñó debido a que los caballos más fogosos sexualmente eran los que más avena silvestre comían. Es una expresión de alegría.

– A pesar de que contiene gluten, la avena es el cereal más tolerado por los celiacos ya que su contenido es uno de lo más bajos.

– Uno de los principales usos no alimentarios de este cereal es para la cosmética y el cuidado de la piel en geles de baño o cremas. Existe una industria millonaria gracias a la avena.

– Además, los romanos la denominaban “aveo”, que quiere decir “deseo”, pues creían en su elevado poder afrodisíaco.

Y esto es todo por hoy. Como siempre, si os ha gustado la entrada y queréis dejar vuestros comentarios acerca de la misma, estaré encantada de leeros.

Un saludo!

Fuentes:

http://www.fao.org

http://www.sanar.org/cereales/avena

https://dsobremesa.wordpress.com/2014/04/24/descubriendo-la-quinoa/

 

 

La fresa: el corazón de las frutas

Buenos días a todos.

Hoy hablaremos de esta fruta tan apreciada, que además se encuentra de temporada (abarca de Marzo a Mayo aproximadamente). Esto quiere decir que ha alcanzado su punto óptimo de maduración, y por tanto es el mejor momento para aprovechar al máximo los nutrientes que nos proporciona.

Fuente: Google

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No es casualidad que el logo de dsobremesa sean dos fresas. Esta fruta está considerada como uno de los alimentos con mayores y mejores propiedades nutricionales. Vamos a descubrir el porqué.

Logo de dsobremesa

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PROPIEDADES NUTRICIONALES

100 gr. de fresas (una taza de 250 ml.) contienen:

* 34.5 Calorías

* 85 % de agua

* 7 gramos de Hidratos de carbono.

Su contenido protéico y lipídico es apenas inexistente.

Además en vitaminas (fundamentalmente en vitamina C y E, de gran poder antioxidante) y en minerales como el potasio, el calcio y el magnesio. Todo esto nos ayuda a mantener estables los niveles de tensión arterial, así como de nuestra salud ósea. Aporta beneficios sobre nuestra visión, concretamente sobre la degeneración macular, según estudios publicados recientemente.

En cuanto al colesterol, estudios procedentes de la Univesidad Politécnica delle Marche (UNIVPM, Italia), junto con las Universidades de Granada y Salamanca, han confirmado que estas pequeñas frutas también ayudarían a reducir los niveles de colesterol en sangre.

“El equipo planteó un experimento en el que añadieron 500 gr. de fresas a la dieta diaria de 23 voluntarios sanos durante un mes. Se tomaron muestras de sangre antes y después de este periodo para comparar los datos.

Los resultados, que publica el Journal of Nutritional Biochemistry, revelan que la cantidad total de colesterol, los niveles de lipoproteínas de baja densidad (LDL o colesterol malo) y la cantidad de triglicéridos se redujeron un 8,78%, 13,72% y 20,80% respectivamente. La lipoproteína de alta densidad (HDL o colesterol bueno) se mantuvo sin cambios”. (Fuente: http://www.abc.es/salud/noticias/20140224/abci-fresas-colesterol-201402240944.html).

A todo esto se suma, que dicho alimento ayuda a combatir el estreñimiento y a eliminar toxinas gracias a su elevado contenido en fibra (1.68 gr./100 gr.). Nada mejor que tomar fresas en el desayuno para regular nuestra flora intestinal.

RECETAS CON FRESAS

Todos sabemos la infinidad de posibilidades que tienen las fresas en nuestras cocinas. Desde las más sencillas como pueden ser las típicas fresas con nata, con yogur o con zumo de naranja hasta algunas más elaboradas. Por ejemplo:

– Ensalada de fresas, espinacas y nueces. La puedes condimentar con tu propia vinagreta de fresas. Para ello tienes que mezclar esta fruta con aceite de oliva, vinagre de Módena y pimienta. Después se licuará con la ayuda de una batidora o licuadora.

Auténtica bomba nutricional mezclando las ya mencionados propiedades de las fresas, con el alto contenido en vitamina K de las espinacas, que ayuda a la correcta coagulación de la sangre entre otros muchos beneficios; y los ácidos grasos insaturados de las nueces.

– Ensalada de aguacate, mango y fresa.  Para considerarla ensalada, debe aparecer un vegetal pues sino hablaríamos de una macedonia. Así que podemos añadir lechuga, rúcula, endivia… y así completaremos una receta de lo más nutritiva.

– Gazpacho de fresas. Se trata de sustituir al tomate por fresas en este delicioso y refrescante alimento.

Fuente: Pinterest

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– Solomillo a la plancha con guarnición de fresas. Se trocean las fresas y se saltean con aceite de oliva. Tras retirarlas del fuego, se aderezan con albahaca, pimienta, menta o tomillo y ya están listas para acompañar a nuestra carne. Las vitaminas de las fresas ayudan a que las proteínas de alto valor biológico de la carne se aprovechen de manera más eficaz.

– Natillas de fresas. Necesitaremos fresas, leche, huevos, azúcar y Maizena. Se realiza igual que las tradicionales natillas, salvo que en este caso se elabora un fino puré de fresas.

¿SABÍAS QUÉ…?

>> Las fresas provienen de la familia de las rosas.

>> Poseen el 136 % de la Cantidad Diaria Recomendada de vitamina C.

>> Es la única fruta que contiene sus semillas en el exterior.

>> La empresa Intercom comerciliza la fresa Seduberry, cultivada en la provincia de Segovia. Dicha fresa presenta una perfecta forma de corazón.

Fuente: Google

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>> En Bélgica hay un museo dedicado única y exclusivamente a las fresas.

Si no sois muy amantes de las fresas, espero que con esta entrada os ayude a cambiar de opinión pues como habréis podido comprobar son una fuente inagotable de nutrientes y además pueden ser empleadas de mil maneras.

Un saludo!

Fuentes:

http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/en_la_cocina/trucos_y_secretos/2011/05/02/200374.php

 

 

 

 

 

 

Diccionario nutricional: alimentos pre y probióticos

Buenas tardes a todos y ¡feliz año!

Comenzamos el 2014 con una nueva entrega del diccionario nutricional y otros términos que resultan importantes en este sector.

¿Conocéis la diferencia entre un alimento prebiótico y uno probiótico?

Un prebiótico es, según la OMS, es “un ingrediente concreto de un alimento que no se digiere y que cuando entra en nuestro organismo estimula el crecimiento y/o la actividad de algunas bacterias que ya están establecidas en nuestro colon”.

Fuente: Pinterest

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Un probiótico, en cambio, “es un alimento que contiene microorganismos vivos y que, suministrados en cantidad adecuada, confieren un efecto beneficioso sobre la salud del huésped”.

Fuente: Pinterest

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Para entendernos, podríamos decir que los prebióticos son la “comida” que favorece el desarrollo de los probióticos, para que así estos actúen correctamente sobre nuestro organismo.

TIPOS DE PRE Y PROBIÓTICOS

Los prebióticos más conocidos son la oligofructosa y la inulina, carbohidratos (concretamente fructoligosacáridos o FOS) que se encuentran en el ajo, puerro,espárrago, cebolla, plátano, alcachofa, tomate… los expertos recomiendan consumir entre 2 y 6 gramos diarios de estos alimentos.

Imagenes extraídas de Pinterest

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En el caso de los probióticos, existen dos tipos principalmente:

* Yogures: leche fermentada con bacterias lácticas Streptococcus thermophilus y Lactobacillus acidophilus. 

Fuente: Pinterest

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* Otras leches fermentadas: las bacterias que se emplean suelen ser Lactobacillus casei, Bifidobacterias…

BENEFICIOS DE AMBOS

Mejor utilización de la lactosa: en las leches fermentadas como el yogur o el kefir, sí hay lactosa pero estas son mucho mejor toleradas que la leche. En el caso concreto del yogur, se debe a que la lactosa llegaría más progresivamente al intestino pues su tiempo en nuestro tránsito intestinal es más lento.

Control sobre el colesterol: se ha demostrado la disminución de su absorción en el intestino gracias a estos alimentos.

Fuente: Pinterest

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Actividada anticancerígena: se considera que los Lactobacillus acidophilus y las Bifidobacterias, disminuyen la presencia de nitrosaminas (sustancias potencialmente cancerígenas). Además, la mayoría de productos fermentados pueden controlar la actividad de los bacteroides, los cuales constituyen el origen de la producción de moléculas cancerígenas. 

Control sobre las infecciones intestinales: los expertos consideran que el ácido láctico del yogur tiene una acción antibiótica beneficiosa en el intestino. Así mismo, el consumo habitual de yogur conlleva un aumento de la población microbiana.

Fuente: Google

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Como conclusión podríamos afirmar que el consumo de estos alimentos es bastante beneficioso por todos los aspectos anteriormente mencionados, pero también hay que decir que si la dieta es variada y equilibrada, éstos prebióticos y probióticos no serían indispensables.

Es decir, si en tu despensa existen todos los grupos de alimentos y su frecuencia de consumo es la recomendada, comprar estos productos no es “obligatorio”. Usemos el sentido común y que no nos vendan la moto. Las grandes empresas no siempre (yo diría casi nunca) van a mirar por tu salud. Los nutricionistas sí.

Un saludo!

¿Cuánto te preocupa tu colesterol?

Hoy os traigo dos noticias, la primera: ¡hoy hace un año que nació dsobremesa! y sólo tengo muestras de agradecimiento a todos y cada uno de los que habéis contribuido y aportado vuestro granito de arena para que vayan surgiendo nuevas entradas e ideas.

Así que, inauguramos “nuevo año” con esta entrada, que supone la segunda noticia: mañana día 19 de Septiembre se celebra el “Primer Día Nacional Contra el Colesterol“, impulsado por el Instituto Flora con el apoyo de la Fundación Española de Dietistas-Nutricionistas (FEDN) y la Sociedad Española de Médicos de Atención primaria (SEMERGEN).

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La hipercolesterolemia (niveles de colesterol en sangre superiores a 200 mg/dl) es una de las grandes preocupaciones de nuestro colectivo sanitario y por suerte, dicha preocupación se está extendiendo en casi toda la población.

¿QUÉ PREMISAS HAY QUE SEGUIR PARA MANTENER UNOS NIVELES DE COLESTEROL ADECUADOS?

Sobre todo, desde la edad infantil hay que promover un estilo de vida saludable. Esto es un tópico pero es necesario y hay que hacer especial hincapié en las siguientes recomendaciones:

– Consumir frutas y verduras de forma regular en nuestra dieta (las famosas 5 al día siguen siendo imprescindibles).

– El pescado azul (atún, salmón, chicharro, sardinas…), ricos en ácidos grasos omega 3 ayudan a regular los niveles de colesterol en sangre, por lo que se aconseja consumir mínimo una ración semanal.

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– Es fundamental realizar una actividad física regular pues así aumentaremos el colesterol bueno y disminuiremos el malo, logrando un equilibrio saludable.

– Disminuir la ingesta de grasas saturadas (aumentan el colesterol malo ó LDL) y de grasas trans (aumentan el colesterol malo ó LDL y disminuyen el colesterol bueno ó HDL) presentes en embutidos, mantequillas, bollería industrial, alimentos precocinados…

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FALSOS MITOS ASOCIADOS AL COLESTEROL

El principal alimento cuyo consumo está erróneamente asociado a aumentar el nivel de colesterol es el huevo.

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Pues bien, “los estudios realizados en los últimos treinta años concluyen que el huevo por sí solo carece de una capacidad relevante para aumentar los niveles de colesterol y que éstos guardan mucha más relación con la ingesta de grasas saturadas. (…) el cuerpo sólo absorbe entre un 30-50 % del colesterol que consume con los alimentos, a diferencia de la grasa saturada, que es asimilada por el organismo al 100%”. ( “Comer o no comer. Falsedades y mitos de la alimentación”, Antonio Ortí, Ana Palencia y Raquel Bernacer).

 

Por tanto, una persona con hipercolesterolemia puede consumir hasta tres raciones de huevo completo a la semana, mientras que quien no la padece puede, sin problema, aumentar hasta las siete el número de raciones semanales. Estamos refiriéndonos a la yema, ya que las claras, pueden tomarse incluso diariamente.

Para finalizar, es importante destacar que la hipercolesterolemia es un grave factor de riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y que antes de llegar a la medicación es más recomendable revisar nuestra dieta y nuestra actividad física.

Un saludo!