Desmontando mitos: “estoy a dieta… ¡solo podré beber agua!”

Buenas tardes a todos.

Vamos con otro mito a desmontar, esta vez se trata del tema “bebidas” cuando queremos bajar de peso. Muchas de las dietas fallidas son el resultado de demasiadas restricciones y de la eliminación total durante un largo periodo de tiempo de grupos de alimentos. De esta manera solo conseguimos que el paciente abandone el plan dietético por ansiedad y aburrimiento.

En el caso que nos acontece, bastantes personas me han preguntado mientras están siguiendo una dieta hipocalórica “¿solo bebo agua, no?” o “no voy a poder salir a tomar algo, porque no voy a pedir agua en un bar”. Como siempre, irse a los extremos es un craso error. Lógicamente el agua debe ser la bebida diaria tanto si quieres bajar de peso como si no. Véanse aquí las razones. Pero eso no significa necesariamente que otras bebidas queden totalmente descartadas.

Si estamos en casa, los zumos naturales de frutas o de verduras (nunca se aconsejarán los zumos comerciales azucarados tipo Brick o similares) pueden ser grandes aliados para notar en boca otro sabor, pues hay gente que se queja de que le cuesta sobremanera tomar agua. De sobra son conocidas las grandes propiedades de estos alimentos pero es conveniente saber que tras la trituración, batido o exprimido, pierden gran parte de sus compuestos beneficiosos (vitaminas, fibra…)

Imagen: Pinterest

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Ejemplos de estos zumos hay tantos como frutas o verduras existan en el mercado. Desde los más tradicionales como los de naranja, tomate, piña o uva hasta los más exóticos y originales como los de mango, fresas y plátano o los de apio, pepino y manzana.

Un consejo: usa tu imaginación. Mezclando productos conseguirás sabores espectaculares.

Fuente: Google

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Si a estos licuados y zumos les añadimos leche o yogur desnatado, los estamos convirtiendo en batidos caseros. Otra saludable opción que puedes tomar en la media mañana, en la merienda o incluso como postre.

Eso sí, es importante recalcar que tanto los zumos como los batidos en ningún caso sustituyen una ración de fruta o verdura, pues siempre es preferible tomar estas piezas enteras.

 

En el caso de que seas más de bebida caliente y no tengas demasiado tiempo para cocinar, siempre puedes optar por las infusiones. Además de aportar flavonoides (potentes antioxidantes), vitaminas (C y E sobre todo) y minerales como el como el flúor; hay infusiones que ayudan a mejorar la digestión, a prevenir gases y a desinflamar (como en el caso de la manzanilla). La variedad es muy amplia, solo tienes que probar cual se adecua a tus gustos. Otra de las ventajas de estas bebidas es que en cualquier establecimiento las tienes disponibles.

Fuente: Pinterest

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Y refiriéndonos a la vida ociosa, ¿qué bebidas podríamos tomar si queremos perder peso pero no excedernos en calorías? Cualquier nutricionista medianamente responsable nunca recomendará el consumo de alcohol y menos estando a dieta. Otra cosa es que, de manera muy puntual, pueda permitirse.

Fuente: Pinterest

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Por tanto, si hablamos de las bebidas alcohólicas fermentadas, en el caso de la cerveza, ésta es preferible tomarla sin alcohol (un botellín sin contiene 17 Kcal. mientras que uno con, 45 Kcal.). En el caso del vino, el blanco es algo más pobre calóricamente hablando (100 ml. aportan 60 Kcal.) que el tinto, cuyo aporte calórico por 100 ml. es de 70.72 Kcal.

Por supuesto las bebidas alcohólicas destiladas (whisky, vodka, ginebra, ron…) ni se permiten ni se aconsejarán en ningún caso.

“¿Y qué pasa con los refrescos?” Pues que además de fomentar el sobrepeso y la obesidad en la edad infantil son tremendamente perjudiciales si se consumen en exceso en la edad adulta. (Uy, disculpad, me ha salido la vena de supernutricionista). Volvemos a lo mismo, si has de tomarlos porque no te queda otra, opta por los ZERO, que se supone, no tiene nada de azúcares. Una alternativa más indicada sería el agua con gas.

Fuente: Google

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Esta bebida se consume más en el centro de Europa y está compuesta por agua y ácido carbónico disuelto, responsable de la aparición de burbujas. Esta bebida, a pesar de las falsas creencias, no aporta calorías y facilita las digestiones pues estimula la secreción de jugos gástricos. Eso sí, al igual que el resto de bebidas gaseosas no son recomendables en personas con aerofagia. Por cierto, no confundamos el agua con gas con la tónica o la gaseosa, pues éstos sí contienen azúcares y son considerados refrescos.

Dicho todo lo anterior, espero haberos ayudado a desmontar otro mito. Y es que, estando a dieta no solo puede beberse agua, aunque es verdad que es el más recomendable, para que nos vamos a engañar.

Si tienes cualquier duda o comentario, puedes plasmarlo aquí. Estaré encantada de resolverlo 😉

Un saludo!

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2 pensamientos en “Desmontando mitos: “estoy a dieta… ¡solo podré beber agua!”

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