Crudiveganismo: ¿opción nutricional o moda?

Quien más y quien menos hemos oído hablar del vegetarianismo. Una minoría conoce de pasada el veganismo, pero cuando aparece la difícil palabra “crudiveganismo”, la lengua se nos traba y los ojos se nos ponen como platos. Eso es lo que la sucedió a una servidora.

Imagen extraída de Google

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Pero lejos de asustarme, la curiosidad invadió mis sentidos y decidí explorar por el apasionante mundo del crudiveganismo para aportar una visión más amplia y por qué no decirlo, comentar desde el punto de vista nutricional sus pros y sus contras.

Esta vertiente del veganismo consiste básicamente en no consumir productos animales, ni sus derivados y comerlos crudos. Pero entonces, ¿qué diferencias existen entre el vegetarianismo, el veganismo y el crudiveganismo?

Explicándolo de forma sencilla, en el vegetarianismo, a nivel general no admite el consumo de carne ni pescado pero sí sus derivados; en el veganismo no se consumen productos animales ni aquellos que deriven de los mismos y en el crudiveganismo lo que se consumen son exclusivamente productos vegetales y éstos se consumen crudos, sin cocinar.

Nos vamos a centrar en el tercer escalón y, más concretamente en el punto de vista nutricional, pues a simple vista ocasiona ciertas controversias.

Imagen extraída de Google

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Una de ellas es la falta de hierro y de vitamina B12. Ambos nutrientes están presentes en casi todos los alimentos pero su asimilación es más eficaz cuando provienen de productos de origen animal, como la carne (sobre todo, la roja), el pescado, el huevo ó la leche de vaca. Su carencia puede desencadenar anemias ferropénicas o megaloblásticas y por tanto, podemos establecer un “contra” de esta filosofía de vida.

Sin embargo, consumir los alimentos sin cocinar tiene muchas ventajas, por ejemplo que estos mantienen intactas sus enzimas y la mayoría de las vitaminas y antioxidantes. Así mismo, contribuyen a reforzar el sistema inmunológico y la flora intestinal gracias a su riqueza en bacterias y otros microorganismos.

Una de las mejores recomendaciones que podréis oír en palabras de un nutricionista es que cuanto menos se cocine un alimento (VEGETAL), mayor cantidad de nutrientes aportaréis a vuestro organismo.

Si nos centramos en la disponibilidad de restaurantes y lugares especializados en este tipo de comidas, hay que recalcar que la oferta es mucho menor que la demanda. Solamente existen un restaurante en Madrid, otro en Gerona, en Barcelona y en Ibiza, por lo que ser crudivegano en España se torna díficil y más bien “casero”. Además, aunque parezca cara esta filosofía, realmente, al no cocinar los alimentos, se gasta mucha menos energía y hay muchos habituales de esta práctica que se autoabastecen con productos como los brotes y germinados de soja, las hortalizas o la hierba de trigo.

Hierba de trigo. Imagen extraída de Google.

Hierba de trigo. Imagen extraída de Google.

Así que ya sabéis, toda filosofía extrema tiene sus pros y sus contras, pero siempre que se muevan por el respeto y la coherencia serán válidas desde todos los puntos de vista, incluídos el nutricional.

Agradecer desde aquí a Isidro Sanz, que gracias a su testimonio he podido despejar ciertos mitos y aclarar muchas dudas. Eres un fenómeno!!

Un saludo!

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2 pensamientos en “Crudiveganismo: ¿opción nutricional o moda?

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